![]() ![]() ![]() Entre la actividad operística decimonónica en la casa de comedias del Fontán destacan actuaciones como la del tenor Enrico Tamberlik en 1882. Y en el Teatro-Circo de Santa Susana, cinco años después, el tenor ovetense Lorenzo Abruñedo cosechó grandes éxitos cantando La Favorita, Un Ballo in Maschera, Ernani y Fausto. El nuevo teatro surgió por iniciativa de una comisión municipal que funcionó desde 1876 y en su gestación e, incluso, denominación tuvo un papel esencial el escritor Leopoldo Alas, “Clarín”, entonces concejal de la corporación municipal. El Teatro Campoamor , fue un proyecto de los arquitectos Jóse López Salaberry y Siro Borrajo Montenegro. Las obras de construcción fueron dirigidas por el arquitecto municipal Juan Miguel de la Guardia. Exteriormente es un edificio exento, de planta rectangular y cuatro fachadas. La fachada principal es de estilo neoclásico, está formada por el piso bajo almohadillado, siendo más original la segunda planta al optar por la solución adintelada sobre pilares. El tercer piso no estaba contemplado en el proyecto original, ya que la fachada del antiguo teatro estaba rematada por una original cornisa, en cuyo tímpano del frontón estaban esculpidas las máscaras de la Tragedia y la Comedia. También se han alterado las cubiertas, y tras desaparecer, durante los sucesos revolucionarios de octubre de 1934, se han eliminado las dos grandes esculturas de los cuerpos extremos de la fachada principal, obra de Cipriano Folgueras. La planta de la sala opta por una solución semicircular prolongada por dos muros parelelos al muro perimetral exterior; si bien el vuelo de los palcos en el interior de la sala dibuja una herradura. La inclusión de un mecanismo de gatos elevadores bajo el patio de butacas, permite utilizar éste como sala de baile, al recuperar el plano horizontal respecto del escenario. El teatro se equipó con importantes medidas de seguridad para la época como telón antiincendios y bocas de riego múltiples. La sala influenciada por el madrileño teatro de la Comedia es una herradura en tonos oro y tapizada toda ella en rojo, al igual que el telón de boca que tiene en el centro el escudo de la ciudad. De la bóveda de la sala de influencias greco-latinas está suspendida una bellísima araña que pesa novecientos kilos. En el vestíbulo principal, en el primer piso está el busto de don Ramón de Campoamor, el poeta asturiano que da nombre al teatro. Por último destacar el Salón de Té del segundo piso, un amplio espacio dividido en dos zonas, la interior que da acceso a las escaleras de los pisos y a los palcos y localidades de principal, y la parte exterior con unos enormes ventanales que proporcionan una gran luminosidad al salón y en su momento fueron de una gran modernidad, este ámbito concluye con cinco espectaculares arañas. Son de destacar los antepalcos del Ayuntamiento situados en el primer piso. ![]() La sociedad de conciertos de Madrid, dirigida por Tomás Bretón dio tres conciertos en septiembre de 1893, esta orquesta visitaría el teatro con asiduidad, dirigida por Bartolomé Pérez Casas y Enrique Fernández Arbós. El 29 de septiembre de 1894 se estrenó Aida, y Carmen el 5 de octubre del mismo año. A estos estrenos siguieron en 1895 La Gioconda, Sansón y Dalila (1899). La ópera La Dolores, dirigida por su autor el maestro Bretón, se estrenó en 1900. La Bohème (1902) y El Profeta (1904). Cavalleria Rusticana y Payasos fueron estrenadas juntas por primera vez en España en nuestro teatro. La Zarzuela, un género muy vinculado con el Campoamor tuvo gran presencia en la programación del teatro, convirtiéndose junto a la ópera en el eje principal que vertebra la actividad de cada temporada. Dentro de este género, el público de Oviedo descubrió cantando Zarzuela en 1897 a José Mardones, quien posteriormente desarrolló una fulgurante carrera en el Metropolitan de Nueva York, siendo considerado el mejor bajo del mundo. En la primavera de 1906 se estrenó Tosca título que junto con La Bohème son los más representados en el Teatro Campoamor. La Sociedad Filarmónica de Oviedo da su primer concierto en el teatro el 1 de Junio de 1907. El tenor catalán Francisco Viñas, uno de los grandes tenores wagnerianos de todos los tiempos, debutó en 1908 cantando Aida y Lohengrin. En 1918 debutó el tenor Giuseppe Anselmi, compartiendo cartel con Genoveva Vix en las óperas Tosca y Thais. La temporada de 1921 se caracterizó por el debut de grandes intérpretes como: Giacomo Lauri-Volpi, Maria Ros, Maria Llacer, Walter Kirchhoff o Elsa Bland, estos dos últimos cantaron Tristan e Isolda, también en 1921. En junio de 1926 Hipólito Lázaro cantó en las óperas Aida y La Bohème. En esta década de los años veinte actuaron en el escenario del Campoamor la mezzosoprano barcelonesa Conchita Supervía, poseedora de una hermosa y expresiva voz de mezzosoprano lírica, con excelentes agudos, fue una notable intérprete de Opera Italiana (Rossini) y francesa (Bizet). También lo harían Ofelia Nieto, Ángeles Oteín o Elisabeth Schumann. En el año 1932, primera y única actuación de Miguel Fleta y estrenos de Kovanchina y Boris Godunov. Por el teatro pasaron músicos de la talla de Tomás Bretón, Manuel de Falla, el maestro Arbós, José Iturbi, Enrique Granados, Arthur Rubinstein, Sergei Rachmaninoff, Ottorino Respighi, Maurice Ravel, Paul Hindemith, Joaquín Turina, Béla Bartók, Gaspar Cassadó o el violoncelista, director de orquesta y compositor Pau Casals. El músico catalán también visitó el teatro acompañado por Alfred Cortot y Jacques Thibaud, un trío que se haría famoso porque sus interpretaciones han quedado fijadas como modelo. Asimismo, debutó en el Teatro Campoamor el 30 de noviembre de 1926 la clavecinista polaca Wanda Landowska. Citar por último al compositor, pianista y director de orquesta italiano Alfredo Casella y al pianista Emil Sahüer. Dentro del ámbito del teatro figuras míticas de la escena española como María Guerrero, Rosario Pino, Margarita Xirgu o Fernando Díaz de Mendoza. ![]() ![]() En el campo de la danza han actuado grandes figuras internacionales como Alicia Alonso y el Ballet Nacional de Cuba, el Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú con Maia Plisiétskaia o compañías como los Ballets de la Ópera de Montecarlo, el Ballet Kirov de Leningrado, Ballet de Maurice Béjart, los Ballets de Martha Graham, Les Grands Ballets Canadiens, el Netherlands Dance Theatre con Jiri Kiliam, la compañía de Ballet de Boris Eifmann, la compañía de Angelin Preljocaj o el Ballet ClásiCo Nacional con María de Ávila. Asimismo, han actuado solistas de relieve internacional como Mihail Barishnikov, Julio Bocca, Antonio Gades, Víctor Ullate, Nacho Duato o Tamara Rojo. En el ámbito de la música clásica destacan formaciones como la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo, la Orquesta del Bolshoi, la Orquesta Nacional de Francia, la Orquesta Nacional de Polonia, la Orquesta Filarmónica de Rotterdam, la Scottisch Chamber Orquestra, la Orquesta de la BBC, la Orquesta de la Radio de Viena, la Orquesta Filarmónica de Estocolmo, la Orquesta Filarmónica Checa o la Orquesta Nacional de España dirigida por Ataúlfo Argenta y Jesús López Cobos, asimismo dirigieron en el escenario del Teatro Campoamor los directores españoles Antoni Ros Marbá y Víctor Pablo Pérez. Y una larga nómina de grandes directores como Ievgeni Svetlanov, Jeffrey Tate, Frühbeck de Burgos, James Conlon, Dimitri Kitaienko, Rudolf Werthen, Dimitri Sitkovetsky, Alexandre Lazarev, Gennadij Rozdestvenskij, Lothar Zagrosek, Pinchas Steinberg, Libor Pesek, Vladimir Spivakov, Yuri Temirkanov, Tadaaki Otaka, Alberto Zedda, Renato Palumbo, Fiedrich Haider, Stefano Ranzani, Marco Armiliato, Maximiano Valdés, Paul Dombrecht, Miguel Ángel Veltri o Maurizio Arena. Con la inauguración del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, la actividad sinfónica del Teatro Campoamor se traslada al nuevo equipamiento donde han dirigido músicos como Muti, Maazel, Pappano, Minkowski, Kremer, Alessandrini, Prêtre, Gergiev, Plasson, Barenboim, Zubin Metha, Penderecki, Masur, Gielen, Fedoseyev, Gardiner o Andrew Davis, entre una legión de orquestas e intérpretes de relevancia internacional. Asimismo, la actividad musical se complementa con la centenaria Sociedad Filarmónica, que en el año 1944 alcanzó uno de sus momentos memorables con la visita a la ciudad de la Orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Hans Knappertsbusch. También han actuado pianistas de fama mundial como Shura Cherkassky, Mijail Pletnev, Ivo Pogorelich, Arkadi Volodos, Irina Zaristkaya, Bella Davidovich, Ingrid Haebler, Alicia de Larrocha, Rafael Orozco, Kristian Zimerman, Grigori Sokolov, Bruno Leonardo Gelber o Maria Joao Pires. A esta nómina de grandes artistas se unen los nombres del violinista y director de orquesta Yehudi Menuhin o el violonchelista Mstislav Rostropóvich. Actualmente la actividad del teatro se articula en torno a la Temporada de Ópera de septiembre a enero y la Temporada de Zarzuela de febrero a junio. Además, el Campoamor ha sido sede tradicional de relevantes recitales líricos, acogiendo la despedida de los escenarios de la soprano Pilar Lorengar. En este histórico escenario también ofrecieron recitales grandes nombres de la historia de la ópera como Marilyn Horne, Grace Bumbry, Samuel Ramey, Montserrat Caballé, Teresa Berganza, Victoria de los Ángeles, Edita Gruberova, Waltraud Meier, Chris Merrit, Mirella Freni, Renata Scotto, Elly Amelling, Katia Ricciarelli, Elena Obraztsova, Vladimir Chernov, Rockwell Blake, Kristjan Jóhannsson o Frederica von Stade. ![]() La primera entrega se celebró en el Teatro Campoamor el 3 de octubre de 1981. Hoy día están considerados junto con los Nobel los premios más importantes del mundo. ![]() La zarzuela volvió al teatro con el mismo título que puso fin a las representaciones teatrales en 1934, Luisa Fernanda. En 1949, la música de Richard Wagner vuelve al escenario del Campoamor. De nuevo el título elegido es Lohengrin, interpretado por Maria Luisa Nache, Renzo Pigni, Mino Cavallo y Britta Devinal dirigidos por Hans Von Benda. En 1952 debutó Mario Filippeschi cantando La Bohème y La Favorita. Un joven Alfredo Kraus cantó Il barbiere di Siviglia al lado de la gran Gianna D`Angelo en 1958. En la década de los cincuenta también se producirían los debuts de Carlo Bergonzi, Tito Schipa, Aldo Protti, Franco Corelli y Gianni Raimondi. En 1961 debutó Mirella Freni cantando uno de los títulos preferidos del público del Campoamor La Bohème. La eterna rival de Maria Callas, Renata Tebaldi cantó en 1962 La Forza del Destino y Adriana Lecouvreur alcanzando nuestro teatro una de sus grandes cimas estéticas con el arte de esta gran cantante italiana. Magda Olivero cantó Fedora en 1967. La soprano barcelonesa Montserrat Caballé debutó en 1968 cantando Roberto Devereux. Su relación con el teatro sería larga y fructífera. Una de las grandes sopranos "di agilità" del siglo Leyla Gencer participó en la temporada de 1968 en las óperas Simón Boccanegra y Ernani. La temporada de ópera del año 1970 contó con cuatro grandes artístas, el tenor Luciano Pavarotti que actuaba por primera vez en Oviedo, más las sopranos Montserrat Caballé, Mirella Freni y Maria Chiara. Una indisposición de Pavarotti dio ocasión de escuchar por primera vez en Oviedo al tenor barcelonés José Carreras en 1974, en este año debutó en la temporada el gran barítono norteamericano Cornell McNeil. Al año siguiente cuatro grandes voces debutarían en la temporada, Fiorenza Cosotto, Renata Scotto, Jeannette Pilou y Mateo Manuguerra, al lado de los españoles Angeles Gulín y Jaime Aragall. Plácido Domingo visitó nuestro teatro en 1977 cantando Andrea Chenier y Tosca, asimismo en esa temporada debutó Katia Ricciarelli. El tenor madrileño volvería a cantar el 6 de septiembre de 1986 en Antología de la Zarzuela. Hasta finales de los setenta la temporada fue organizada por el Ayuntamiento de la ciudad, convirtiéndose en uno de los escasos ciclos líricos de titularidad pública. A partir de 1978 la temporada pasa a ser organizada por La Asociación Asturiana de Amigos de la Ópera. Grandes figuras de la lírica internacional cantan en esta etapa. Mariella Devia, Giovanna Casolla, Ghena Dimitrova, Yoko Watanabe, Cecilia Gasdia, Elena Obraztsova, Maria Guleghina, Eva Marton, Josephine Barstow, Anna Tomowa-Sintow, Lucia Aliberti , Giusy Devinu, Joan Rodgers, Verónica Villarroel, Lucia Valentini-Terrani, Nina Terentieva, Sharon Sweet, Rosalind Plowright, Viórica Cortez, Martine Dupuy o Dolora Zajick. A su lado cantantes de la talla de Giorgio Zancanaro, Mateo Manuguerra, Luis Lima, Anthony Michaels Moore, Renato Bruson, Peter Dvorsky, Salvatore Fisichella, Juan Pons o figuras consagradas como Sherril Milnes, Bonaldo Giaiotti o Pedro Lavirgen, aunque la lista sería muy amplia. Los años noventa se caracterizaron por una importante renovación escénica. El principal impulsor sería el asturiano Emilio Sagi. Obras como L´Elisir d´Amore ambientado en Llanes, Le nozze di Fígaro, Die Zauberflöte, Giulio Cesare in Egitto o más rencientemente Lucia di Lammermoor o Salomé han llevado a la Ópera en Oviedo a un nivel de calidad muy alto. La que fue gran directora de cine Pilar Miró dirigió escénicamente Der Freischütz con escenografía de Eduardo Gruber. Y últimamente nombres de la dirección escénica internacional como Pier Luigi Pizzi, Jonathan Miller, David McVicar, Robert Carsen o el escenógrafo Roni Toren. Para terminar este capítulo citar los grandes cantantes del ámbito germánico que han visitado nuestro teatro en los últimos años tales como Siegfried Jerusalem, Eva Johansson, Anne Gjevang, Robert Hale, Gösta Winbergh, Hans Tschammer, Elizabeth Connel, Inga Nielsen, Wolfgang Millgram, Emily Magee, Andrew Greenan o Franz Grundheber. No quisieramos terminar esta página sin hacer mención de la mítica cantante búlgara Raina Kabaiwanska que ha vivido un auténtico idilio con nuestro teatro y su público en interpretaciones legendarias de Tosca, Madama Butterfy, Adriana Lecouvreur o la obra con la que se despidió de nuestro publico La voix humaine. Dentro de la nueva generación de cantantes españoles han pasado por el coliseo ovetense nombres como María Bayo, Carlos Álvarez, Ana María Sánchez, José Bros, Miguel Ángel Zapater, Ainhoa Arteta, Ángeles Blancas, María José Moreno, Manuel Lanza o Stefano Palatchi. El Teatro Campoamor de Oviedo ha vivido páginas verdaderamente gloriosas de la historia de la ópera en nuestro país, siendo la segunda temporada más antigua por tradición y continuidad tras el Liceo de Barcelona. El futuro está lleno de ilusiones y esperanzas en continuar esta gran tradición. Esperamos que siga siendo uno de los grandes bastiones de la lírica en España. |
© 2005 Asociación Asturiana de Amigos de la Ópera · Fundación Ópera de Oviedo
C/ Milicias Nacionales, 3 - 5º Izq 33003 OVIEDO - Asturias (España)
Tel. 985.211.705 Fax. 985.212.402 info@operaoviedo.com ![]() Diseño y desarrollo:
Impact5 |